Nuestra oficina

El local reformado que hace de oficina se ubica en la planta baja de un edificio levantado en los años 50. De proporción marcadamente rectangular se caracteriza por un frente de fachada estrecho y una gran profundidad, matizada en uno de sus laterales con la presencia de los restos originales de la muralla medieval.

Locales comerciales-oficina

El espacio se modela a partir de dos estrategias paralelas: El plegado de una lámina de madera que define tres planos envolventes de área de trabajo, suelo, pared y techo; y el exhibicionismo constructivo manifestado en la desnudez del muro de piedra y del forjado original de piezas cerámicas cuya textura se destaca sabiamente empleando haces rasantes de luz artificial.

La necesaria zonificación en la oficina para distinguir entre el despacho privado y la zona de atención al público se establece con la disposición de una pieza exenta revestida de vidrio que contiene el archivo, un aseo y las instalaciones de climatización.

La imagen corporativa de la empresa utiliza el cristal como soporte excusivo para exhibirse. Bien a través de vinilos adheridos o bien a través de la aplicacion de pintura amarilla como el caso de las mesas y del contenedor de servicios.

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Madera de olmo, piedra y vidrio resuelven materialmente el programa, mostrándose en la propia fachada de la oficina como si de una sección transversal del mismo se tratase.

Para algunos maestros de la Arquitectura la esencia de la construcción se reduce al encuentro entre materiales cuya correcta solución debería asegurar el óptimo comportamiento de los mismos así como garantizar la consecución de las prestaciones para las que se diseño lo construido.

Esta proposición se convierte en axioma a la vista de esta obra ejemplar en la que el minucioso tratamiento de los detalles evidencian la clildad de la ejecución y, en difinitiva, el EQUILIBRIO la ARMONÍA y la SIMPLICIDAD que caracterizan la forma de trabajar de PZ Construcciones.

Una puesta en obra exquisita de los materiales con referencias cromáticas y táctiles de gran calidad.

De esta forma calificó el jurado del premio bienal de Arquitectura de Burgos – en su edición de 2005 – las oficinas de Construcciones Peláez en la calle trinidad de la capital burgalesa.

La obra mereció uno de los seis máximos galardones concedidos por el Colegio de Arquitectos de Burgos a las mejores construcciones realizadas en la provincia entre los años 2003 y 2004.

Pero este no ha sido el único reconocimiento obtenido por esta obra singular. En el V Premio de Arquitectura de Castilla y León – otorgado en 2004 – logró posicionarse entre los tres finalistas en la categoría de Interiorismo y diseño.