Historia

Año 1968. Tiempos de rigor y austeridad. 

Historia-1Santiago Peláez González, un joven albañil, inquieto y emprendedor, crea su propia empresa de albañilería. Diestro en su oficio y con los suficientes años de experiencia en construcciones decide que el suyo no va a ser un negocio más del sector. Inmerso en un entorno productivo banal y gris apuesta por añadir a sus obras valores casi inéditos en aquel momento: ORDEN y MÉTODO.

Supo rodearse de un equipo humano que, aunque reducido, compartía con él una gran habilidad en el desempeño de su profesión. Subcontrataba la maquinaria pesada pues apenas contaban con sus manos, un puñado de herramientas y mucha DEDICACIÓN y ESFUERZO.

Pero aplicando estos principios sacó adelante un proyecto empresarial serio y dinámico, capaz de adaptarse a los requisitos de un mercado incipiente.

Reforma de locales comerciales, viviendas y otras de menor cuantía; construcción y mantenimiento de sucursales para la Caja de Ahorros del Círculo Católico de Obreros de Burgos, fueron las primeras obras acometidas por Santiago. El éxito conseguido con estos trabajos le permitió alcanzar rápidamente la categoría de contratista y así emprender obras y construcciones de mayor envergadura.

Año 1976. Soplan vientos de libertad. La nueva situación política genera confianza y se multiplican las oportunidades pero también la competencia. El prestigio logrado por Santiago con sus obras tempranas, en las que el buen hacer del ahora contratista constituye su carta de presentación, le permite acceder a encargos cada vez mejores y de mayor responsabilidad.

Edificios de viviendas y apartamentos, equipamientos sociales, sucursales bancarias y todo tipo de reformas comerciales se suceden. Sin olvidar otras emblemáticas como el edificio comercial «Domingo Dos» en la calle Almirante Bonifaz, ocupado actualmente por El Corte Ingles, o el hotel «El Cid», cercano a la catedral, que permanecen hoy en día como testimonio sólido de lo que fue el nacimiento de un referente local.

Año 1982. Llega el cambio en las construcciones. 

Scan_20151230_102313_001Y no sólo en el ámbito político. Juan Carlos Peláez, cargado de ilusión y nuevas ideas, toma las riendas del negocio y afronta el reto de mantener su liderazgo. La empresa que comenzó a dirigir siempre había ofrecido alto nivel de ejecución, asesoramiento, trato exquisito y la aplicación de avances técnicos que facilitaban y depuraban el método constructivo.

Juan Carlos no sólo mantuvo esta filosofía sino que fue más allá dentro de aquel escenario comercial aportando algo nuevo: IMAGEN Y DISEÑO. Este planteamiento fue apreciado por una sociedad cada vez mas exigente, cuyo reconocimiento se materializó en el Premio a la Imagen y Prestigio concedido en 1988 en el ámbito del Master Internacional de Empresas.

Año 2012. La construcción mantiene una crisis que dura ya cuatro años. 

El desorden financiero del último lustro ha desembocado en una ruina económica de escala global, agravada en nuestro país con la evaporación del espejismo inmobiliario. El sector de la construcción ha resultado ser uno de los más castigados y muchos de sus miembros han sucumbido en el trance.

Pese a ello, en Construcciones Peláez seguimos siendo conscientes de la importancia de unos valores que supusieron el galardón obtenido hace casi 25 años. Valores entendidos como herramienta estratégica de mercado, que provocan la atracción del consumidor y dan respuesta al desafío competitivo de marcar la diferencia. Por eso continuamos desorrollando una imagen de marca reconocible capaz de evocar en nuestros clientes situaciones o recuerdos agradables, tan escasos en el proceso constructivo.

Al margen de modas estilísticas que se identifican con la minoración de los recursos gráficos empleados apostamos por un perfil sustancial acorde con el concepto de la empresa: Su nombre se contrae hasta quedar representado por la primera y la última letra, PZ, mientras que un simple cuadrado amarillo simboliza precision y sencillez.

Desde el logotipo más figurativo de la primera época hasta los más modernos, donde destacan las formas y los colores básicos, se aprecia una evolución que no hace sino describir gráficamente la esencia de Construcciones Peláez expresada en su actual eslogan: EQUILIBRIO, ARMONÍA, SIMPLICIDAD.